(2013 JULIO 10 MIÉRCOLES) Todos sabemos que si se desea abrir un sobre sin que el remitente se de cuenta que el destinatario final no lo hizo o si tampoco se desea que este destinatario se dé cuenta; simplemente se expone al vapor del agua hirviendo de un recipiente y las solapas de despegan. Parece que esta centenaria práctica se planteó en el concejo; porque existen muchas piezas de rompecabezas que van encajando cuando en una queja han mencionando que eran muchas las coincidencias y diferencias. que se presentan en las propuestas. Parece que antes de abrir oficialmente los sobres para otorgar contratos, alguien extraoficialmente lo hace.
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